BITÁCORA

La duda razonable

La mayoría de las dudas ocultan una certeza muy bien camuflada. Son de esas dudas que se nos instalan en la cabeza a raíz de algo y no de dudas existenciales de infinitas respuestas incomprobables. Un ejemplo seria “¿Realmente me quiere?”. Parece una gran duda, de respuesta complicada; pero no lo es. Si se disparó dicha pregunta, el dilema que está planteado es de aceptación. Quiero decir que preferimos ponernos a dudar en lugar de confirmar las sospechas. A eso me refiero que la duda oculta una certeza que claro, no queremos aceptar.

Siempre es mejor una duda que una certeza. La duda es solo la mitad de la certeza, la certeza es el 100% de algo que realmente no sabemos. El que tenga siempre la certeza solo sabe equivocarse.

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3 comentarios sobre “La duda razonable

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